El TDAH en casa: estrategias para supermamás y superpapás

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Sabemos que convivir con el TDAH puede no ser sencillo, aunque conlleva vivir unas aventuras geniales. Por ello, queremos ofreceros algunos consejos y estrategias para que la vida familiar en casa, pueda mejorar. Hemos querido recopilar estrategias para ciertos momentos en familia: las comidas, las salidas, las tareas de casa, los deberes… Así, tendremos una pequeña guía que nos ayude a respirar hondo y trabajar mejor juntos.


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¡A comer!

En muchas ocasiones, nuestros hijos pueden no querer comer, o distraerse fácilmente con otras cosas y olvidarse de la comida:

1.- Intenta tener una rutina preestablecida que nos ayude a concentrarnos en la actividad en la que estamos.

2.- Mételes en la actividad desde el principio: si no puedes cocinar con ellos, al menos, intenta que te hagan de apoyo, así entrarán poco a poco en calma mientras se concentran en lo que les pides (eso sí, sin saturar, una instrucción sencilla y directa).

3.- Comed en familia. En ocasiones es complicado, pero intentar buscar un horario en el que podamos coincidir todos en la mesa podrá mejorar mucho este momento en casa.

4.- Evitar distracciones: vamos a comer y ya sabemos que hay que estar concentrados, no encendáis la tv, intentad que no haya juguetes cerca…

5.- Para evitar que el aburrimiento se apodere de la mesa podríamos hablar de algo que les atraiga, así, comeremos mientras charlamos todos juntos.

Salidas en familia

1.- Como decíamos anteriormente, incluirles en la actividad desde su preparación: si vamos a ir al parque, intenta que lo sepa y planifica qué vais a hacer allí con él. Esto será útil para prepararles para la actividad, pero también para que tú puedas anteponerte a algunas circunstancias que puedan darse allí.

2.- Aprovecha su creatividad: los TDAH tienen grandes dosis de creatividad, así que… ¿por qué no dejarla fluir? seguro que tienen propuestas de actividades en familia que os dejan con la boca abierta.

3.- Probablemente otros niños puedan cansarse haciendo según que actividades, piénsalo y aprovecha la energía de tus hijos para hacer alguna excursión juntos, deporte o actividad física con la que puedan sacarla.

4.- Plantear actividades que les ayuden a mejorar: podemos realizar actividades que les ayuden a trabajar ciertos aspectos. ¡Planteadlas y hacedlas juntos!

5.- Explícales qué esperas de ellos antes de cada actividad, y después, recalca qué han hecho bien. Así mejoraremos nuestras salidas cada vez más, garantizado.

Las tareas de casa

Para ser sinceros, esta actividad no es divertida ni para los adultos, pero debemos hacerla. Por ello, aquí hay que tener un plus de paciencia e intentar que las tareas que hagan para ayudarnos en casa sean asequibles para ellos. Es muy importante asegurarnos de que sepan hacerlas antes, por supuesto, y no olvidarnos de decirles lo bien que las han hecho después.

1.- Haced entre todos una lista de tareas con sus responsables. Es necesario que sus tareas sean asequibles y entiendan por qué deben hacerla: por ejemplo, ordenar su habitación. Hemos de entender que aquí el componente atencional puede jugarnos una mala pasada, así que procuremos echarles una mano hasta que, poco a poco, puedan ordenarla solos. Es importante dejar la lista donde todo el mundo la pueda ver, especialmente ellos.

2.- Que sea un juego: para evitar distracciones, podemos crear un juego en el que, al ordenar nuestra habitación, consigamos algo. En este sentido, no nos referimos a algo material ¡dejad que ellos mismos ideen el juego! Hay miles de historias que podemos usar, dejad que surja la magia ¿qué pasará si ordenamos nuestra habitación a tiempo?

3.- Tareas directas y sencillas. Ya sabemos que en algunas ocasiones puede ser complicado seguir ciertas instrucciones, así que vamos a darlas de manera sencilla y clara, y por supuesto ¡una por una!

4.- Establecer una rutina: ¿qué día y a qué hora vamos a hacer esta tarea? así conseguiremos que cada vez sea menos complicado ponernos a ello. Eso sí, procura consensuar los tiempos con ellos, que se sientan implicados.

5.- Ser repetitivos tampoco viene mal: explicar bien las tareas, repetirlas de vez en cuando en voz alta, ir a ver qué están haciendo… Recordemos que van a necesitar nuestro apoyo, vamos a dárselo, eso sí, dejando que sean autónomos.

Hacer los deberes juntos

Como decíamos, hemos de favorecer su autonomía, pero a veces, sentarnos con ellos a que hagan las tareas que mandan desde el cole, será necesario. Por ello, os damos estos consejos.

1.- Intenta que lo hagan ellos primero. Aunque tú estés ahí, veamos si entienden el ejercicio solos. Podemos pedirles que nos lo expliquen después de leerlo, pero siempre será mejor favorecer que sean ellos mismos los que logren ponerse a trabajar.

2.- Ya debería estar hecho desde el centro, pero si no es así, divide sus deberes en pequeñas tareas. Esto será útil no sólo para que puedan completarlos, también para su autoestima. Verán como van realizando tareas y completándolas y esto les animará a motivarse también.

3.- Rutinas y espacios: tener un tiempo concreto para los deberes será más que necesario, pero también un espacio con iluminación adecuada y por supuesto: con 0 distracciones disponibles.

4.- Establecer un orden para las tareas e ir tachando las que vayamos completando en una lista. Otra forma de motivar y mejorar la autoestima. Además, es importante hacer las tareas poco a poco, y no pasar de una a otra sin haber terminado.

5.- Establecer descansos para evitar que el cansancio se apodere de nosotros. Hacer deberes puede ser aburrido, así que hacer algún descanso nos vendrá genial.

 

Esperamos que los consejos os hayan sido útiles. Lo más importante de todo: debemos tener paciencia y favorecer su autonomía, entendiendo que en ocasiones nos van a necesitar.

 

Referencias:
tdahytu, http://www.tdahytu.es/

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