Las características en el aprendizaje de los niños con TDAH

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No nos gusta generalizar y como hemos dicho muchas veces: cada persona con TDAH es diferente y tiene su propia personalidad. Nada de generalizar.

Sin embargo, existen una gran cantidad de investigaciones que muestran una fuerte relación entre las características individuales de cada niño y la retención de información en el aprendizaje. Los niños y niñas con TDAH también poseen unas características especiales cuando adquieren nuevos conocimientos: buscan y relacionan a través de patrones generales, saltan y responden rápidamente, se centran en ideas generales y prefieren una forma de aprender más flexible. Cuando aprenden algo nuevo, el pensamiento de un niño con TDAH se mueve en varias direcciones al mismo tiempo. ¿Queréis saber más acerca de sus características?

1. Han de tener un propósito para aprender.

Los niños y niñas necesitan una razón o motivo para aprender. Esto se traduce a que en cada aprendizaje se les plantee un desafío o problema a resolver.

Éste es un punto imprescindible que es necesario para atraer y captar la atención, pues no es lo mismo mostrar una información de modo que haya de ser asumida tal cual, que la misma información planteada como una cuestión que haga pensar a los niños una posible solución.

2. Deben conocer los resultados de su aprendizaje.

Consiste en forjarse una impresión global de los resultados que dará el tema aprendido: dónde van a terminar, lo que van a saber, lo que serán capaces de hacer o lo que pueden creer o sentir.

Imaginar y decir lo que saben o lo que van a aprender les ayuda a visualizar los resultados de su aprendizaje. Tienen que ver dónde van a terminar para saber hacia dónde van a dirigir su aprendizaje.

3. Han de relacionar temas.

La mente de los niños no son cuencos vacíos. Aunque no tengan un conocimiento específico, sí que tienen otros conocimientos relacionados con lo que pretendemos enseñarles. Es importante hacerles preguntas previas sobre el tema a tratar para ver lo que saben y que puedan relacionarlo con lo que van a aprender. Esto les ayuda a ver que ya tienen conocimientos sobre el tema y de esta forma estarán más predispuestos a interiorizar y comprender la información.

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4. Les es más fácil hacer las cosas si previamente las dicen.

Hay evidencias de que los niños con TDAH son más propensos a hacer algo cuando lo dicen. Esto consiste en que cuando vayan a hacer una actividad, dediquen un minuto o dos a decirnos cómo lo van a hacer. Organizarse es un aprendizaje que se va adquiriendo poco a poco y de manera sistemática, pero de esta forma también podemos darles feedback y consejos respecto a su organización.

5. Conectan la información de manera diferente.

Los niños con TDAH piensan de una manera más abstracta y global sobre un tema determinado. Les cuesta más trabajo  ir hacia los detalles, y por eso su forma de conectar una información con otra es diferente. Mientras que algunos niños conectan conocimientos yendo a lo específico y al detalle, los niños con TDAH conectan más a menudo a través de conceptos e ideas generales.

Esta conexión también se forma de manera diferente. Mientras que para otros, la relación de ideas y conceptos surge de un modo más verbal, para ellos se forma más a menudo a través de imágenes y experiencias.

6. Necesitan conectar el aprendizaje con emociones positivas.

Éste punto es aplicable a cualquier niño o persona que esté aprendiendo algo nuevo. Si conectamos un nuevo conocimiento con acciones que nos produzcan emociones positivas (a través de la diversión, el humor, etc.) querremos seguir aprendiendo más. En los niños que tienen dificultades para el aprendizaje, esta dosis de motivación supone un punto extra a la hora de aprender, y se convierte en algo casi imprescindible a la hora de adquirir la perseverancia necesaria para aumentar los contenidos.

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