Los grandes estrategas: ¿Cómo actuar en casa con un niño que tiene TDAH?

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En la entrada de hoy queremos hablaros sobre el rol de los padres y madres como grandes estrategas. Los primeros educadores en la vida de un niño o niña son sus propios padres, y como educadores a jornada completa, a veces puede ser complicado elaborar y seguir un modelo educativo sobre el que asentar las actuaciones con nuestros hijos en el día a día.

La educación en casa es un auténtico reto para cualquier padre o madre; y aquellos que tienen hijos e hijas con TDAH pueden verse en algunos momentos desbordados o perdidos ante el cómo actuar. Pues bien, hoy queremos compartir algunos de los principios que propone Russell Barkley, psicólogo y gran especialista en TDAH.

Los principios que propone Barkley son útiles para elaborarnos un modelo sobre el que actuar. Digamos que nos ayuda a realizar un plan o estrategia sobre lo que está bien y lo que está mal. Hoy os queremos resumir los 6 primeros:

1. Dar refuerzos inmediatos:

Cuando un niño con TDAH se encuentra realizando un trabajo que le parece aburrido o pesado, tiende a buscar algo diferente con lo que entretenerse. Si queremos que continúe en la realización de una determinada tarea, debemos combinar refuerzos positivos para que aumente su motivación y consecuencias negativas ligeras cuando abandone éstas.

Del mismo modo, cuando se intenten modificar conductas negativas, se deben proporcionar recompensas inmediatas y feedback por las conductas adecuadas, así como cambiar ŕapidamente a consecuencias negativas cuando actúe de forma inapropiada.

Este tipo de refuerzos positivos pueden ser elogios o cumplidos que señalen los comportamientos concretos que han sido apropiados. En algunos casos estos elogios no son suficientes y han de reforzarse con algún sistema de premios o privilegios. ¡Pero ojo! Hay dos cosas importantes que deben atenderse: la primera es que deben evitarse las recompensas de tipo material; deben fomentarse más bien premios basados en actividades que motiven al niño (jugar con él a su juego preferido, ponerle una de sus pelis favoritas, etc). Lo segundo es que es importante que estos refuerzos positivos sean aplicados inmediatamente después de la conducta realizada.

Así mismo, las consecuencias negativas hacia los comportamientos inapropiados pueden consistir en explicarle qué ha hecho mal y en la retirada de algunos privilegios o premios que se les haya concedido.

 

2. Dar feedback con frecuencia:

Las consecuencias y refuerzos que se dan a los niños que tienen TDAH deben ser no sólo inmediatos, sino también frecuentes. Los refuerzos inmediatos son útiles incluso cuando se aplican ocasionalmente, pero lo son más cuando se aplican con regularidad y constancia. En ocasiones es más positivo que estos refuerzos se apliquen no tanto al acabar la tarea, sino a lo largo de ella. Por ejemplo, a un niño que esté haciendo los deberes le podemos fijar un tiempo razonable para acabarlos y establecer un sistema de puntos por cada ejercicio realizado que sumados se intercambien por algunos premios o privilegios. Del mismo modo, es importante animarlos a lo largo de la consecución de la tarea.

3. Usar recompenas más duraderas y eficaces.

Los refuerzos positivos de los que hemos hablado anteriormente incluyen elogios, muestras de faceto, etc. Existen diversas opiniones sobre si en algunos casos deberían incluirse recompensas materiales, pues este tipo de refuerzos pueden sustituir o reemplazar a otros intrínsecos como pueden ser el orgullo por dominar una tarea, el placer de hacer una actividad, etc. Las dificultades que un niño con TDAH realiza para lograr desarrollar y mantener sus conductas positivas hacen necesario que los refuerzos sean significativos. En ocasiones pueden suponer una recompensa de tipo material, pero en nuestra opinión es aconsejable que este tipo de recompensas estén orientadas hacia algo que les motive.

4. Usar la recompensa antes que el castigo.

No debemos malinterpretar ésto. Los padres deben mostrar su autoridad y los comportamientos negativos deben suprimirse aplicando castigos ligeros cuando sea necesario, pero éstos deben ser proporcionales a los refuerzos positivos.

Es lógico que a veces podamos perder los nervios ante algunas conductas de nuestros hijos e hijas, pero si los castigos se aplican con mucha frecuencia pueden conducir a que el niño tienda a alejarse o que se muestre resentido u hostil. Incluso a veces puede conducir a que éste actúe con comportamientos vengativos ante un exceso de castigo. La regla que nos propone Barkley es usar los refuerzos positivos antes que los negativos (aunque sin obviar estos últimos cuando sean necesarios). Para ello cuando queramos cambiar una conducta indeseable, debemos pensar cuál será la conducta positiva que reemplazará la anterior, de ese modo también estaremos más atentos cuando ésta se produzca y podemos reforzarla.

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5. Exteriorizar el tiempo

Los niños con TDAH pueden presentar dificultades en el desarrollo del sentido interno del tiempo y del futuro. De este modo, es bueno que tengan alguna referencia externa del periodo de tiempo para realizar una determinada tarea. Así por ejemplo, si le damos al niño un tiempo determinado para hacer una tarea, podemos ayudarle poniendo un reloj en un lugar visible que marque este periodo.

Si la actividad es más larga y necesita de periodos de tiempo más extensos, se pueden descomponer los trabajos en pequeñas tareas diarias para que se hagan cada día.

6. Exteriorizar la información importante en el punto de trabajo.

La memoria de trabajo o la habilidad para retener la información necesaria para completar una tarea puede ser complicada para un niño con TDAH. Por ello puede ser útil colocar físicamente la información que es importante en el lugar donde se realiza el trabajo. Así, puede colocarse sobre el escritorio algunas recomendaciones tales como “ sigue con la tarea” o “pide ayuda si lo necesitas”.

La próxima semana seguiremos con algunas recomendaciones y principios que nos proporciona Barkley. Esperamos que esta pequeña guía os haya resultado útil, nosotros desde luego hemos aprendido un poquito más sobre este tema 🙂 . Y vosotros padres, madres y educadores…¿Habéis usado alguna vez estas estrategias?¿Se os ocurren algunas otras? ¡Os animamos a que nos contéis experiencias o nos deis vuestras opiniones!  😀 

 

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